FALLECE SANJAYA RAJARAM

Por: Federico Chávez Manjarrez

A la edad de 78 años, falleció a las 22 horas de ayer miércoles el premio Mundial en Alimentación, Doctor Sanjaya Rajaram Devi.

Sanjaya Rajaram nació en la India, cursó un doctorado en Australia y aterrizó en México para trabajar en el Centro Internacional del Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT), donde conoció al científico agrícola norteamericano Norman E. Borlaug.

Es un científico mexicano ganador del Premio Alimentario Mundial en 2014. Le fue otorgado este premio por su investigación en el desarrollo de 480 variedades de trigo que han sido usadas en 51 países.

Esta innovación ha llevado a un aumento en producción de trigo por todo el mundo por más de 200 millones de toneladas a partir de los logros de la Revolución Verde.

El Gobierno de India le otorgó el cuarto honor civil más alto de Padma Shri en 2001. Sanjaya Rajaram nació en 1943 cerca de un pequeño pueblo agrícola en el estado de Uttar Pradesh en el norte de la India.

Su familia, incluyendo sus padres, un hermano mayor y una hermana menor, tenían una vida pobre manteniéndose a base de su granja de cinco hectáreas donde cultivaban trigo, arroz y maíz.

A diferencia de la mayoría de los niños en su situación socioeconómica, era animado por sus padres a seguir una educación, terminó la escuela secundaria como el mejor estudiante en todo el Distrito Benarés.

Rajaram cursó la licenciatura en agricultura en la Universidad de Gorakhpur, una maestría en ciencias genéticas y fitocultura del Instituto de Investigaciones Agrícolas de la India (IARI) en Nueva Delhi y un doctorado en fitocultura de la Universidad de Sídney.

Mientras estudiaba en IARI en 1964, estudió genética y fitocultura con el Profesor. M.S. Swaminathan.

Posterior de su salida del Cimmyt formó la empresa RSI y en el valle del Yaqui, Sonora se asoció con productores como Jorge Humberto Castro Campoy, Enrique Orozco Parra y Leonel Félix, con quienes siguió liberando grandes semillas de trigo cristalinas y harineras como Chapultepec, Imperial y Norman.

Beatriz López Otero, Enriquie Orrozco Parra, Sergio Muñoz, Roberto Torres Lucecilla, Jorge Humberto Castro Campoy, lo recuerdan como un GRAN hombre un ENORME amigo y un GRAN investigador.

“No hay palabras para describir a ese gran ser humano y hombre”, dijo el Maestro en Ciencias Sergio Muñoz, con quien el doctor colabora en la producción de nuevos materiales de maíces y trigo.

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