“LA NUEVA PLAGA EN LOS VALLES DE GUAYMAS Y EMPALME”

Por: Ricardo López/#ExclusivaInfoGuaymas

En los valles de Guaymas y Empalme ha impactado una nueva plaga, una plaga que no sólo afecta a la siembra en esta tierra rural, la cual también le pega a la ganadería, pero lo más increíble es que es mucho peor que la sequía que vivimos actualmente o la helada histórica a finales de los setentas.

Para esta plaga no existe fertilizante o químico que la frene, nada puede acabar con ella, por lo menos es lo que dicen centenares de pobladores en sus ejidos, campos y lugares en donde el comercio nocturno se acabó, ya no encuentras a ningún taquero, hotdogero o tienda de conveniencia abierta después de las ocho de la noche.

En la mañana y tarde de hoy observamos en esta zona rural a personas que caminaban por las calles sin levantar la cara, ya no se atreven a gritar el “buenos días” a quién se topen como antes, la gente por un momento hasta se ha olvidado del covid-19, creo que la pandemia para ellos pasó a segundo término.

Los rostros de temor tienen una mirada de esperanza cuando se atreven a contestar alguna pregunta, a esa mirada que después de brindarte confianza, se logra descifrar entre su abrir y cerrar de ojos una mirada de auxilio, en las calles se respira zozobra, bajo un ambiente tenso y hostil a lo acostumbrado del hombre y la mujer alegres de pueblo.

Lo peor ya se vive desde San Fernando hasta Santa María en los ejidos por donde cruza la carretera estatal 85, como en La Palma, que ya han emigrado familias del lugar, en La Atravesada también se registra éste fenómeno, pero con menos integrantes entre ellas, los cuales fueron desaparecidos a la fuerza o simplemente nunca regresaron de donde andaban, familias que mejor probaran suerte en otras regiones productivas dentro y fuera de Sonora.

Lo único diferente que encontramos en un recorrido con paradas en Maytorena, Junelancahui, poblado Morelos, el Márquez, la Rosales, el Chorizo, entre otros, es que existen brechas, brechas que el ejercito mexicano ha obstaculizado con zanjas y lomas de tierra para que los presuntos delincuentes no se escapen con tanta facilidad en una persecución o después de realizar alguna de sus fechorías.

También lo que hoy existe por debajo de la carretera estatal número 85 y sus entronques son más cruces donde personas fueron asesinadas, arrojadas después de ser torturadas o abatidas a tiros en jornadas violentas vividas en los últimos meses, así como los indicios de los camiones incinerados la pasada tarde de martes y de los jóvenes que recibieron el tiro de gracia la noche de ayer miércoles.

Unas personas aseguran vivir en el infierno mientras que otras dicen, que los presuntos delincuentes sólo se meten con sus contrarios y no con civiles inocentes, dejando en claro en algunas declaraciones que por supuesto, no nos autorizaron grabar, que en los valles de ambos municipios, el que tiene el control no es el gobierno.

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