OTRA HISTORIA DE «LIMPIA PARABRISAS» VIOLENTOS EN CIUDAD OBREGÓN; «NI PERMISO PIDEN Y SE MOLESTAN DE PILÓN SI UNO NO PUEDE DARLES UNAS MONEDAS»

Vieja ma_ona, fue lo menos que me gritó un hombre y sentí mucho temor, fue en un crucero la semana pasada, justo por la calle Michoacán un semáforo antes de llegar a la 300 de norte a sur

Por: Lupita Humildad

«Y es que la escena fue bastante compleja y rápida; manejaba mi carro con mi familia, entre ellos mi bebe de menos de 3 meses y mi preadolescente con discapacidad física e intelectual; tome esa calle pensando que llegaría más rápido hacia la calle 400, pero se hace un cuello de botella de la 200 hasta el boulevard Ramírez aproximadamente y eso provocó que mi hijo con discapacidad empezara a irritarse y desesperarse por lo que gritaba sin poder ser consolado y a su vez alteraba al bebé quien lloraba desesperadamente y dentro de mi carro era un verdadero drama para los demás.

Al llegar al semáforo que está antes de llegar a la calle 300 se acerca un “limpia vidrios” al que le digo con la mano que no limpie mi vidrio, el insiste y le reitero que no lo haga, hace caso omiso e insiste en limpiarlo; y es que mientras él limpiaba y vaciaba agua sobre el vidrio mis hijos se alteraban aún más y el ambiente dentro de mi carro EMPEORABA; le insisto NO LIMPIES MI VIDRIO, hasta que me resigné que lo seguiría haciendo, no feliz, no enojada, más bien incómoda al entender que en tu propiedad “cualquiera” puede invadirla.

Cuando reacciono (y hablo de fracción de segundos) volteo a ver al hombre y capto que está haciéndome señas a través de mi vidrio donde la menor era señalarme como coda y ahí si me molesté; por todo lo que puedan imaginar que eso significa; le señalo de nuevo NO LIMPIES y adelanto un poco mi carro reafirmando el mensaje de NO LIMPIES y NO ME OFENDAS CON TUS SEÑAS; y es que a decir verdad NADIE debe aguantar maltratos y menos que te obliguen a recibir algo que no quieres, entre ello las ofensas y una limpiada de vidrio también.

El hombre aferrado se da la vuelta y limpia por el lado del conductor lo que faltaba, yo seguía molesta por su actitud y por sentirme indefensa a la vez de tener que soportar a un hombre que por elección propia decide obligar a los automovilistas a recibir un servicio que no desean y en mi caso (pienso no soy la única) hasta malas señas.

Por fin el semáforo cambió y puso primero la flecha para dar vuelta, lo que a mí me acercaba al momento de poder echar a andar mi carro y olvidarme de ese mal rato y ahí es cuando las cosas empeoran. Un individuo que hacia alto en dirección contraria a la mia y gira su automovil de color gris hacia su izquierda, pasando por enfrente de mi carro se toma el tiempo de pararse, bajar su ventanilla y gritarme en pleno crucero lo mínimo y lo poco que quise entender fue ” VIEJA M_MONA” y le siguió con las señas.

Inmediatamente volteo a ver a mi hermano quien iba a un lado de mi y le digo: ” -…y este ¿qué? ¿quién lo invito a este brete?”; por fin el semáforo se puso en verde y pude continuar y salirme se ese espacio de INFIERNO TERRENAL que se había convertido, pero antes de desaparecer por completo, el “limpia vidrios” se vengó de mi echando un chorro de agua al vidrio que él mismo había limpiado.

Les confieso, ese momento fue tan difícil y duro de digerir, en lo que hice de tiempo para llegar a la calle 300 no alcanzaba a entender con claridad y sentía muchas emociones, ninguna era de orgullo.
Sentí vergüenza, sentí enojo, frustración, me sentí en peligro, sentí miedo por mi familia, vergüenza ante mis hijos y sólo expresé en voz alta: “- que pena, que tristeza en lo que se ha convertido nuestra querida ciudad”.

Mi hermano quería marcar el 911 mientras estábamos secuestrados y maniatados por el limpia vidrios quien nos atacaba con sus majaderías y señas, alcance a decirle “no lo hagas, ya nos vamos a ir”

Seguí contamida por la situación y las mismas emociones daban vueltas en mi cabeza empeorando mi sentir y fue entonces cuando pude clarificar: yo no tuve la culpa, vergüenza no tengo porque sentir, pues yo no hice nada, ¿qué explicación debo darle a mis hijos? NINGUNA, pues en verdad NO HICE NADA.

Han pasado 4 días de ese mal día y sigo reflexionando…¿porqué estamos obligados a recibir algo que no queremos? ¿quién mas se ha sentido amenazado(a) por personas así? en ocasiones anteriores que me ha tocado andar sola, hasta miradas acosadoras he recibido; pues al ponerse sobre el capó del carro y “limpiar” el vidrio tienen visión en primera fila; tal vez nunca me había sentido tan mal como esta ocasión porque no había un tercero que sin llamarle se sumara y la agarrara contra mí como lo hizo ese hombre del carro gris quien me juzgo y me señalo porque de lejos creyó ver algo muy lejano a lo que realmente pasaba.

Seguí analizando lo que había sucedido y trataba de ser sensible pensando: “pobre hombre, con las tasas de desempleo no le queda de otra más que limpiar vidrios” pero ¿saben qué? NO, y mil veces NO; sigo sin encontrar una justificación a esa HORRIBLE situación; y habrá quienes digan, nada te cuesta darle 1 peso o darle 5 o 20 o más, pero si me cuesta, y quienes en verdad quieren salir adelante lo logran; simplemente aquí en Ciudad Obregón, vas a las plazuelas y te lavan el carro personas que toman cursos con las autoridades locales y los programas sociales y hasta playeras que los identifican visten; osea, quién quiere hacer las cosas bien, busca la manera, quienes quieren obligar, exigir y hasta arrebatar también encuentra la omisión de las mismas autoridades para hacerlo.

Me sigue angustiando y me genera mucho temor seguir “aguantando” esos servicios que no pides y que te obligan a recibir y hasta pagar por ellos.

Triste entender que en esto se ha convertido nuestra hermosa ciudad, un escalonado ejemplo de desorden y de omisión de autoridades, donde los ciudadanos tenemos que SOPORTAR, por encima de nuestra propia integridad este tipo de abusos y muchos más».

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